"The violets in the mountains have broken the rocks."


dimarts, 27 de desembre del 2011

Silenci.

Per res es veu perillat aquest silenci. Tan sols paraules se'ns claven com navalles arreu del cos, però són paraules dolces, i tan sols fan un lleu acompanyament a moments com aquest, tu i jo, estirats a un sofà innundat d'històries i passions passades, abraçats, cos a cos. Perquè aquest silenci està agafat de la mà dels batecs del teu cor. Un compàs que no té pressa, una melodia monòtona on cada dia hi descobreixo coses noves.

dilluns, 12 de desembre del 2011

Cállame.

No sé si estarás ahí, oyendo cómo te hablo. No sé si esperas que calle y te deje tranquilo, con tu desamor y tu sufrimiento. No sé qué esperas ni qué quieres oír o dejar de oír. Solo querría decirte que ahora puedes llegar a entender cómo me siento, respecto a ti, respecto a algo que ya no existe, porque tu ya no estás. Hace 9 meses y 6 días que no estás. No estás porque decidiste marcharte, y dejarme a mí y a tu recuerdo solos. Ahora, ahora que compartes mis noches en vela y mi negativa a dejar ir al amor de mi vida, quizás ahora podríamos volver a empezar. Tú y yo, solos contra el mundo, saltando obstáculos con ligereza, y todo porque nuestras alas han vuelto a crecer. Solos, tú y yo, para demostrarles a todos, que podemos salir adelante. Pero como he dicho, no sé si estarás ahí, oyendo cómo te hablo y dejando que mis palabras se deslicen en vano por tus oídos. Si esperas que calle, si piensas que lo que digo no es más que palabrería que no merece la pena escuchar, adelante, cállame. Pero solo existe una cosa en la faz de la tierra que consiga tal cosa: un beso tuyo.

divendres, 2 de desembre del 2011

Crisantemo.

Regaste esas flores como nunca antes habías regado ningunas. Lo intentaste con todas tus fuerzas: nunca habías luchado tanto por algo. Las regaste, nadie te podría discutir que lo hiciste..., pero, no sirvió de nada. No funcionó. Las regaste con regadoras de esperanza y ilusión, pero ellas seguían igual que siempre, secas, marchitas. Sus pétalos se iban decantando hacia el suicidio y preferían caer en el olvido que luchar por sus vidas.
Y tal vez, toda la culpa ha sido tuya, por ponerle más empeño en que florezcan esas flores que tanto deseabas admirar, que en salir adelante, cogida de la mano de quién te las regaló.

dijous, 1 de desembre del 2011

Déjame...

Déjame besar tus labios sabiendo que será la última vez. Déjame saciar mi sed. Déjame tocarte y acariciarte sabiendo que mañana será diferente. Déjame volverte a ver. Porque cuando mañana despierte, la pasión yacerá inerte; nuestros cuerpos tendrán nombre: volveremos a nosotros ser.
Porque en cuanto salga el sol, tú serás tú, yo seré yo, y guardaré lo que siento en un baúl.
Déjame rozar tu muerte, huyamos donde el sol se esconde, donde no te juzgan, ¿dónde?, donde el sol se esconde. Déjame besar tus labios sabiendo que será mi última vez: déjame saciar mi sed.

divendres, 7 d’octubre del 2011

dissabte, 3 de setembre del 2011

paradoja: para ti, para mí: para nosotros.

"Te quiero", le susurró al oído. "Cómo lo sabes?", respondió ella. "Porque cuando te miro el corazón me palpita a mil por hora, pero a la vez despacio". "Es imposible", afirmó. "No es imposible: es como me siento cada vez que te miro. Me enervas y a la vez me tranquilizas. Porque me corroe la duda del abandono, pero cuento con que eres tan lista como para saber que nadie te querrá como yo. Que nadie se sentirá así cuando te mire, porque esa sensación solo la creamos tú y yo. Y no es adorable crear una paradoja para los dos?", "Quizás sí sea encantador...", farfulló ella para dentro, con una media sonrisa que le iluminaba la cara. Y al sonreír le brillaban los ojos más que nunca, y cada una de las pocas palabras que mencionaba, retumbaban en el corazón de Mario, dándole un giro a su vida de trescientos sesenta grados. "Formamos un buen equipo, no crees?".

dilluns, 4 de juliol del 2011

adéu, oportunitats de gira-sol.

Salto i caic. I tu t'allunyes en un tren de fum turquesa, i boira d'esperança.
I segueixo caient, mentre cada cop més, el fum es desfà i desapareix, com si mai hagués existit. Caic i desitjo que algú em culli, però ja no ho espero. Ja no em mereixo reinventar-me, ja no mereixo els cels violetes i els núvols amb gust ataronjat. No mereixo la olor dels arbres havent plogut, ni el soroll de les fulles a plena tardor. I tampoc els crits innocents d'un infant al descobrir alguna cosa nova sobre la vida. Salto i caic, i alhora estic en standby. Estic sotmesa a la jurisdicció dels ocells de colors vius i de tres mil ulls. D'infinites plomes i quatre becs. I cap dels becs em canta. I ja no caic. Ja no caic perquè res existeix. Tan sols el record d'uns ulls que em fan de barca en aquest mar de pluges i plors, de plors i pluges. I tu ja no hi ets, perquè no mereixo que em regalis flors de menta i somriures de mar. No mereixo petons de pluja salada ni pestanyes de mel. No mereixo mirades còmplices, al saber que dins nostre guardem el secret dels cants de sirena. No mereixo els teus ulls tropicals i el teu cabell de sorra humida. No mereixo carícies de cotó de sucre, ni les teves mans que tants cops han fet de port per mi. I m'esperaven amb bandera blanca, sabent que al meu cap es pressentien núvols d'amargant cafè. No mereixo les teves galtes de prèssec quan es cremen al sol. No mereixo oportunitats grogues, color gira-sol, que tanta esperança m'han ofrenat. No mereixo colors. No mereixo sabors. Ni olors, ni a tu.

Salto i caic. I tu t'allunyes en un tren de fum turquesa, amb el cor a la mà, perquè jo caic, i no el puc més guardar. No el vull pas trencar, ja prou atrotinat està. I t'allunyes entre cels violetes i núvols amb gust de fruita, amb tot allò que mai he merescut, tencat dins d'un bagul. I al bagul t'hi emportes tots els records, i els somnis perduts.