"The violets in the mountains have broken the rocks."


diumenge, 12 d’octubre del 2014

Marea alta.

Hoy la luna no acompaña mis temores. Ni esculpe sombras que deja tras su luz. Hoy las sábanas me engullen, pero el sueño no mece mis párpados con armonía. Esta noche no hay estrellas fugaces, mis ojos empañan empapados las verdades. No hay interruptor que valga, ni ventanas abiertas llenas de posibilidades.

Hoy estoy así, marea alta: riesgo de inundar habitaciones.

Hoy la luna no me da las buenas noches. No pagué mis facturas anteriores. Hoy estoy desamparada. Sola, con cicatrices y ataduras.

Hoy estoy así, marea alta: riesgo de inundar los corazones.

dissabte, 4 d’octubre del 2014

Gravedad.

Gravedad. A veces pesa menos, a veces pesa más. A veces la tierra repele nuestros sueños y siente la amenaza de cambios inminentes provenientes de una cabeza un tanto diferente. Nos lanza a un más allá del que si caemos, arriesgamos no poder llegar jamás a contarlo. Pero si consigues quedarte, todo funciona, nada desiste. Todo va sobre nubes. O quizás no.

Quizás el cielo es quisquilloso y exigente. Quizás no acepta pasajeros en sus nubes antes de tiempo. O quizás no deja que volemos porque la ambición y la hostilidad humanas venderían parcelas celestiales y viajes para pescar sueños ajenos. 

Gravedad. A veces nos pesamos menos, a veces nos pesamos más.

dijous, 29 de maig del 2014

La Vida.

La Vida. La Vida me dijo una vez que tuviera cuidado: me advertía de su poder, de sus lamentos, de sus zancadillas, de sus traiciones , de sus tropiezos y bofetadas. Me advertía de lo que podía llegar a hacer con sus mil y un tentáculos y su lengua de víbora. 

- Tienes suerte. - Dijo ella con picardía. - Quién avisa no es traidor. - Dijo ella desafiando mi escaso rencor.

Yo no le tenía en cuenta mis caídas. Ni me apuntaba las veces que la Vida me había marcado un tanto, sencillamente, no le atribuía ningún mérito de mis fracasos. No fue ella quién marcó el primer recuerdo de mi infancia con un puñetazo. No fue ella quién se fue y me dejó a mi suerte con dos seres inestables. No fue ella quién pagó cada mal día con hematomas y rasguños. Ella estaba ahí, observando, pasando sin pena ni gloria, o eso creía yo. 

La Vida. La Vida me dijo una vez que la gente era, es y será mala. Yo, indagando en mi inocencia, viviendo en mi ignorancia, no le hice caso. Debía comprobarlo por mí misma, y como todo aquél que arriesga, mis probabilidades de ganar eran escasas. Y así me fue. Por momentos me mezclaba entre las masas, pasaba desapercibida, intentaba encajar en la maldad, y aunque yo no lo sabía, no engañaba a nadie. 

- Debes aprender a actuar. - Dijo ella con sabiduría. - Si te calan, estás perdida. - Dijo ella subestimando mi astucia.

Aún así, aprendiendo a actuar, las cosas no salían como esperaba. Me levantaba y elegía mi mejor disfraz: ninguno me convencía. Uno demasiado grande, el otro demasiado pequeño... No tuve la suerte de Ricitos de Oro, el mediano no aparecía entre calcetines impares y camisetas cinco tallas mayores que la mía propia. 

Hasta que un día, mi compañera de ruta, la Vida, me confesó que no hay secreto que valga para vivirla. Me dijo que no servían consejos, ni palabras extractas de la voz de la experiencia, ni historias, ni leyendas, ni cuentos ni poemas. Nada servía, y yo, decepcionada, sin entender palabra - o quizás sin querer entenderlo - dejé de pasar mis soles con ella. Dejé de compartir con ella mis lunas. Dejé de contarle mis cuentos y mis miedos. Dejé de vivirla durante un tiempo.

De hecho, recibí noticias suyas. Dicen que va por ahí, dando los mismos consejos, que hace tiempo, me dio a mí. Que se sentía culpable por haberme desamparado, aunque la huída llevara esa vez mi nombre. Que me echa de menos, que ya no quiere que la viva, ahora, la Vida quiere vivirme a mí.




dijous, 7 de novembre del 2013

Djwkfnkdkeofkdl

Mañana levantaré cabeza. Debo hacerlo. Mañana cogeré un tren que me llevará a aire nuevo y volaré cerca de alas conocidas que me respalden. Mañana me levantaré de la cama después de cuatro días de llantos y pozos sin fondo. Mañana volaré otra vez y decidiré seguir haciéndolo. Levantaré cabeza porque debo hacerlo. Debo querer hacerlo. Ya basta de insomnios y ojeras, de humo y flojeras, mañana es el día en que volveré a abrir los ojos y levantaré cabeza. Se tiene que acabar el no atrevimiento. El miedo. El miedo fuera, y cogeré y saldré a la calle y no lloraré al cerrar la puerta. Tengo miedo pero debo hacerlo y lo haré. He trabajado duro para no afrontar un pozo más. Y los que me quedan. Y me vuelvo a hacer pequeña sólo al pensar que mañana debo salir por la puerta. Tengo miedo. Debo hacerlo. Debo querer hacerlo. Debo querer y poder hacerlo. No quiero. No puedo. Debo hacerlo. Tengo miedo. No duermo. Hace años que no duermo. Me pesa el cerebro de pensar en todo esto. Pero debo hacerlo. Lo haré. Iré. Saldré. Viviré y volaré otra vez. Superaré el miedo de levantarme y saldré a la calle y volverá a ser mía. O quizás no. 

dijous, 19 d’abril del 2012

asdfghjkl

Derramas palabras de odio, derramas lágrimas de sangre, mas tu vida está en un pozo y de besos tienes hambre. Te echan sal en las heridas, se mofan de tu sonrisa perdida, tus pies no aguantaran otra partida y las mariposas abandonan tu barriga. Las náuseas se apoderan de tu cuerpo, eterna juventud no te visita, te tienen cogido por el pescuezo y poco a poco se consume tu vida. Espejos que murmuran te reflejan, que el mundo está patas arriba, no hay más que gritos, no hay más que quejas, la felicidad no es más que un mito. Un ayer es existente, el mañana incertidumbre: uno demasiado presente, otro que esperas por costumbre.

dimarts, 24 de gener del 2012

Inacabat..

Què ha passat amb tots els somnis, amb els que hem estat somiant. Ara cremen al desig de no tornar mai més. Què ha passat amb les paraules que ens posaven tan contents, i amb aquelles mirades color vermell rohent. Només queden aquells vespres on tot era ben lluent, i amb aquell amor fugaç sempre omnipresent. Només aquell riu tan nostre que ara ens resulta tan vell, aquelles abraçades regalades humilment. Què ha passat amb aquell riure tan viu, tan existent i aquells ulls tan orgullosos de no saber què fer.

dilluns, 9 de gener del 2012

Piu, piu.

Una cara bonita y un cuerpo que muchas desearían. Una chica que aguanta cada desgracia con la cabeza bien alta, o por lo menos lo intenta. Una chica digna de ser admirada. Te conocí hace tiempo, en unos tiempos donde todo yacía en calma y donde las madres aún eran recompensadas con un dulce beso por la dulce merienda de después del colegio. Donde todo olía a vainilla y chocolate. Donde se respiraba a libros nuevos y no a responsabilidades. Desde entonces te conozco, fíjate tú.
Ahora estás más mujer: usas sujetador de madre y tacones cuando te quieres sentir guapa. Aún lloras con películas de Disney y te gustan los cuentos en la cama. Te gusta salir de noche y volver de madrugada, pero sé que darías lo que fuera por hacerte la dormida y que tu madre te arropara.
Hemos cambiado, y estoy deslumbrada por lo grandes que estamos. Tú, yo, pero yo no importo, no me debes nada. En cambio yo, te lo debo todo mi pequeña, pequeña hada con alas de cereza y moras. Te debo permanecer en mis casillas cuando el pasado se derrama. Te lo debo todo y te quiero, mi pequeña, pequeña hada, por comprar mi corazón con secretos de manzana.