"The violets in the mountains have broken the rocks."


dissabte, 3 de setembre del 2011

paradoja: para ti, para mí: para nosotros.

"Te quiero", le susurró al oído. "Cómo lo sabes?", respondió ella. "Porque cuando te miro el corazón me palpita a mil por hora, pero a la vez despacio". "Es imposible", afirmó. "No es imposible: es como me siento cada vez que te miro. Me enervas y a la vez me tranquilizas. Porque me corroe la duda del abandono, pero cuento con que eres tan lista como para saber que nadie te querrá como yo. Que nadie se sentirá así cuando te mire, porque esa sensación solo la creamos tú y yo. Y no es adorable crear una paradoja para los dos?", "Quizás sí sea encantador...", farfulló ella para dentro, con una media sonrisa que le iluminaba la cara. Y al sonreír le brillaban los ojos más que nunca, y cada una de las pocas palabras que mencionaba, retumbaban en el corazón de Mario, dándole un giro a su vida de trescientos sesenta grados. "Formamos un buen equipo, no crees?".