Toda esa vida que imaginabas vivir se ha largado; te ha dejado en el quilómetro setenta y tres, ¿y ahora?
Caes, caes al asfalto, y sientes como si cayeras de un séptimo piso; te abrazas las rodillas, las coges con fuerza, como si, si las soltaras te desmontaras, y ya no sirvieras ni para hacer un collage.
Te abrazas con fuerza, porqué sabes que nadie lo hará por ti, nadie recogerá tus pedazos después de la batalla final.
Sientes un vacío ahí dentro, nadie está dispuesto ya a llenarlo.
doncs ja que ningú està disposat a emplenar-lo i tu tens molt espai lliure, pot ser bon moment per recol·lectar-hi somriures i xuxes carinyoses dintre, perquè tu encara hi ets, no? :P
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